Hace
una semana os hablé de la historia breve del patrocinio en los Juegos
Olímpicos. Hoy, casi por casualidad, me he enterado de algo que me parece
lamentable. La mayor cadena de comida basura del mundo, McDonalds, es y será
hasta 2020 el restaurante oficial de las sedes olímpicas. Me cuesta muchísimo
ver una relación lógica entre esta cadena y el deporte, sobre todo a este
nivel. Difícilmente imagino a atletas de la talla de Usain Bolt comiéndose una
Cheeseburguer o un Big Mac antes de recoger una medalla olímpica. Aquí os dejo
en enlace de la noticia para que podáis verlo más a fondo.
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